IVA en el Sector Agropecuario

Publicado el 28. nov, 2009 por en Novedades

Trabajo:     “El IVA en el Sector AGROPECUARIO”  + de tres décadas.

Puede bajarse completo de:

http://abaco-sa.com.ar/Site/Trabajos/IVAsectoragro.pdf

CONCLUSION GENERAL:

El sector agropecuario es uno de los sectores más importantes y dinámicos de la economía nacional, siendo su peso proporcionalmente mayor en las economías regionales yprovinciales.

Es por ello que cualquier implementación de políticas tributarias en el sector,
tiene amplias e inmediatas repercusiones en la economía.

Teniendo en cuenta esto, deberíanser analizadas en profundidad por quienes poseen conocimientos del tema, antes de su sanción.
En el caso que nos ocupa, en los más de 30 años de vigencia de este impuesto , (1975-2007), en lo que corresponde al sector agropecuario, el principio de neutralidad recién comenzó a acercarse a lo que debería ser, en el año 1990, o sea 15 años después de la implementación.

Esta tardía pero positiva tendencia se revirtió en muy poco tiempo, (sobre fines del mismo año 1990) con la proliferación de los sistemas de retenciones, percepciones y pagos a cuenta y posteriormente (1998) con la aplicación de las tasas diferenciales, deteriorándose nuevamente el principio de eutralidad, generando una consecuencia irrisoria: Un impuestoal consumo genera los mayores inconvenientes financieros, económicos y administrativos
en el sector mas alejado del consumidor (el agropecuario).

Además de esta situación inconveniente para el agro, la legislación impositiva sufre cambios constantes, con impactos fuertes en el sistema productivo general que provocan efectos financieros negativos sobre los flujos de fondo de las empresas, generando incertidumbre a la hora de proyectar las actividades habituales y sobre todo las de inversión.

Los resultados de este trabajo de investigación demuestran que, desafortunadamente quienes fueron los encargados de implementar el impuesto al consumo, en un esquema como el llamado Impuesto al Valor Agregado, evidenciaron escasos conocimiento de los aspectos
fundamentales de la administración, organización y la “producción” en los entes agropecuarios.

Luego de analizar cuales fueron los condicionantes negativos, cabe imaginar que, dentro de un sistema como el del Impuesto al Valor Agregado, la solución sería aplicar conjuntamente los siguientes parámetros:

a) Utilizar una tasa general única. Se evitarían la acumulación de saldos a favor existentes en la actualidad.
b) Eliminar las exenciones: Se evitaría el ahuecamiento en la base del gravamen, y no se perdería el control por oposición de intereses.

c) En un principio, adecuar los sistemas de retenciones y pagos a cuentas a la
realidad de los negocios agropecuarios, para evitar los inconvenientes financieros y en poco tiempo la eliminación total de los mismos, con lo cual se evitarían los costos administrativos de los contribuyentes responsables de deuda ajena y la presión sobre los permanentes saldos a favor. Esto seria coherente en todo el sistema, con el principio de que cada persona es
responsable por sus propios impuestos y el estado es responsable de su control y recaudación.

d) Utilizar el sistema de liquidación y pago anual optativo: Se atenuaría el costo financiero que tiene el IVA en actividades productivas estacionales
e) Generar una legislación impositiva estable en el tiempo. Lograría certidumbre en las proyecciones de negocios.

En estas condiciones, nos acercaríamos todo lo técnicamente posible, al principio de Neutralidad del Impuesto al Valor Agregado, factor que es determinante para definir si su implementación es la adecuada.

La otra solución, la ideal y hoy posible, es la aplicación del impuesto al consumo implementado como un impuesto a las ventas al consumidor final a cobrar y depositar solo en la última etapa del proceso de comercialización. Se evitaría que toda la cadena de producción, distribución y exportación se vea afectada, económica, administrativa y financieramente.

En este caso, seria conveniente crear la necesidad (no solo la obligación legal) del consumidor de solicitar el comprobante de cada transacción y definir un mejor, más lógico y sencillo procedimiento de control.

Es entonces, dable destacar que, por un lado, impuestos sencillos, fáciles de controlar, estables en el tiempo y con tasas adecuadas, y por el otro, la eficiencia en los egresos, son la mejor herramienta para combatir la evasión y tener un sistema impositivo que sirva al buen desarrollo de la organización social.
CPN Miguel Ángel Morra          CPN Débora Quagliotti

Mat. 6713                                        Mat. 13070

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